Reposar en tu piel, hasta que se haga el día.
Disfrutar de tu mirada de halcón perdido en niño.
Extraño, sí.
Y todo el destino incierto,
Incomodo para terminar en lo violeta del plano, o en el lunar de tu cuello.
Los días deberían haber ido por otro lado.
Que inocencia linda.
Y que dolor tan grande es.
Me gustaría que no sufras.
Siempre lo dije.
Me gustaría que todo renaciera.
Pero estas envuelto en hojas de nieve.
Bajo la tierra, o sobre ella.
(enero)
Solo puedo ofrecer un abrazo infinito, de manos de gorila.
De tardes de plazas y charlas sobre el flaco.
Pinceladas morbosas y de luz tenue.
Horarios nocturnos y no dormir sin mirar lo avellana del pigmento diminuto de tu iris,
del diente escurridizo que sale al sol cuando sonreís y te gusto.
Simplemente una estación,
para toda la vida.
Verano.
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