Perderme en lo hondo de la tierra, como aprender el dolor de lo cítrico.
La disonancia de la luz, lo atonal de la voz, irresistible.
búsqueda de un ser infinito, horizontal, tibio, otoñal.
Necesitando un universo de flores exaltadas de amor.
La vida, como un mar lleno de miel. Etéreo de ser.
Capaz de alzar una tropilla de amapolas lúgubres. elegidas para amanecer.
La humedad florece a su paso. Insisto, cromático de virtud.
El tiempo amargo pero sabio.
Agoniza al pájaro y abraza la brizna del anochecer.
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