ahogame en lo infinito, en la noche.
Escurriéndome en la miel.
Y la continuidad del dolor y el existir, por vivir.
El cuerpo ya función de metal y el alma muerta,
quedaron en la cruz del mar.
Asfixiarme para que viva en el ámbar de tu cima.
Así reposar en la nube de tu patio enjaulado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario