Pare para ver tu mirada y acostarnos en el limbo de las pieles húmedas,
rociadas de color y templor.
¿Acaso tu idea de vos no es infinito?
No rompas más mis huesos,
acaricialos y llenalos de besos y mordidas en la colmena.
Nunca te mire con ese odio que hablas.
Jamas te odiaría.
Me desespera saber que le crees a un edificio o un cubo y no al alma
y no a mi.
Nunca importo tanto las caras que circulan al redor de las calles,
pero si importa tu sentir.
Hablame sin pasado, con presente. Con justificación de la lluvia.
-No existe la gloria si no te rendís ante el amor-
No me importa el flaco,un cuadro de Van Gogh, o una novela de Onetti
si no existiera el amor, lo puro y lo infinito del contenido en ellos.
Nunca clasificaría por intelectualidad a nadie, solo amaría al viento y a la madrugada de cada ser
de cada transeúnte que demuestre pureza y ternura al habla y pausado movimiento.
Que le guste la vida a pesar de todo,
que en cada recuerdo y momento sea infinito,
que todo sea eterno, que todo renazca en los ojos y el cuerpo.
Que cada concepto sea tomado con sentimiento y abstracción
hasta darle nuevo sentido y todo sea ya arboles en camino.
Que todo sea mar que no haya principios ni finales.
Todo se renueva, la ropa se cambia y se construye, constantemente.
Y de todo hay un plus de saber y ver, nada esta quieto, o si,
y somos nosotros quienes nos movemos hacia la vejez.
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