Aquello que guardas en el bosque tibio,
los fragmentos de tiempo circular,
la sinceridad brilla y sabe a miel.
Perderme en el laberinto,
Luz que se evapora de mis manos, que se guarda en mis huesos.
Hasta hoy me consume.
Lo mas precioso que conocí.
Tus ojos.
(la pincelada imperfecta, infecta)
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