La escalera de flores en mi garganta, me hunde, y no florece.
busca la luz escondida en la penumbra.
irónica y putrefacta.
Ya no hay purezas.
Mis ojos se fueron con el verano.
lunes, 25 de marzo de 2013
miércoles, 20 de marzo de 2013
Infección
Atardecer con vos en la festividad.
en mi festividad, que solo importe tu brisa.
que tu habla sea mi reflejo oculto.
eso me infecta, también.
en mi festividad, que solo importe tu brisa.
que tu habla sea mi reflejo oculto.
eso me infecta, también.
lunes, 18 de marzo de 2013
Nushka de luz
La caminata de mi piel rota,
soy de pan, de hojaldre multicolor.
Mi voz se multiplica en el cielo.
Se abre en la tierra, camina y trasmuta en el sol.
Canta con los aldeanos, presiente el amor.
Suelta los brazos en flor, en espejos derramados de luz.
Percibe el aroma del calor, como el de marzo.
Pigmentos de miradas me unen, me guían hacia los pájaros manchados.
Hacia los desayunos, y el té.
¿Si sano seriamos veranos infinitos?
soy de pan, de hojaldre multicolor.
Mi voz se multiplica en el cielo.
Se abre en la tierra, camina y trasmuta en el sol.
Canta con los aldeanos, presiente el amor.
Suelta los brazos en flor, en espejos derramados de luz.
Percibe el aroma del calor, como el de marzo.
Pigmentos de miradas me unen, me guían hacia los pájaros manchados.
Hacia los desayunos, y el té.
¿Si sano seriamos veranos infinitos?
miércoles, 13 de marzo de 2013
Marzo
Recordar las narices fría que golpeando nuestras tardes.
Despertar casi inmóviles para salir al día.
Tu perfume es como el de marzo, dulce y atroz.
No temas de mi paz, solo me visto de naranja como el atardecer.
Solo hay que amar.
martes, 5 de marzo de 2013
Cineasta/sueño.
Y la noche acontece a nuestro deseo.
El alba habla risueño en sal.
Ahora ya ebrios y moribundos, lejos de nuestros cuerpos.
Se escucha en un cuarto la canción, que revota en las pieles acaloradas.
Comunión de lo divino!
Y somos los protagonistas, y lo violeta del día nos toma.
La biblioteca parece tomar vida y sonrojarse ante tanta pureza.
La hora es cruel para volver, ya no estamos.
Han saqueados nuestras tumbas.
El alba habla risueño en sal.
Ahora ya ebrios y moribundos, lejos de nuestros cuerpos.
Se escucha en un cuarto la canción, que revota en las pieles acaloradas.
Comunión de lo divino!
Y somos los protagonistas, y lo violeta del día nos toma.
La biblioteca parece tomar vida y sonrojarse ante tanta pureza.
La hora es cruel para volver, ya no estamos.
Han saqueados nuestras tumbas.
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