Habíamos hablado con solo conocernos, siempre te encontré sonriente y tibia.
Insoportable a veces, me cargabas de tus citas, ¿sólo tenías eso?, ¿citas?,¿alguna droga y muebles?.
Pero un poco te entendía, cuando comíamos y bebíamos las cosas se ponían de nuestro lado,
nunca te vas a acordar de lo que te dije, porque estas pendiente de las instalaciones, mirando bondis y ubicaciones. O pidiendo cigarrillos, me divertís, más cuando inventamos poemas al azar o ideamos a alguien. Caminamos bajo la lluvia y nos perdemos para beber luego debajo de un paraguas en un patio. Vos nunca me decís la verdad, y te entiendo, bajo la sombra de tu cuello sé lo que sos en verdad, algo nos amalgama. La sangre corrompida del asfalto nos une.
domingo, 29 de septiembre de 2013
Es llover, como un niño.
Las piernas tiritaban mojadas, nuestros rostros besaban las paredes
y yo buscaba las flores que cubrían tus labios. Todo era aire.
-¿Te gusta la lluvia?-
-Si- Y tu rostro gesticuló como quise, como estaba planeado en la escena.
Hablamos como conociéndonos desde niños. Compartimos lombrices.
Las gotas salpicaban en las sonrisas y el viento nos cubría por un rato.
Pero era solo eso, lluvia que no me correspondía.
Me contuve para no abrirme el pecho, nuevamente.
-Somos el agua que cae acariciando las noches-. miré el cielo. estaba voraz y agitado.
-Posiblemente azul, nada duele si nos mojamos. Caminemos.
Descubriste en mis movimientos que no podría besar en la garua, pero
reímos hasta la madrugada donde ya todo era un río que nos tapaba los huecos.
y yo buscaba las flores que cubrían tus labios. Todo era aire.
-¿Te gusta la lluvia?-
-Si- Y tu rostro gesticuló como quise, como estaba planeado en la escena.
Hablamos como conociéndonos desde niños. Compartimos lombrices.
Las gotas salpicaban en las sonrisas y el viento nos cubría por un rato.
Pero era solo eso, lluvia que no me correspondía.
Me contuve para no abrirme el pecho, nuevamente.
-Somos el agua que cae acariciando las noches-. miré el cielo. estaba voraz y agitado.
-Posiblemente azul, nada duele si nos mojamos. Caminemos.
Descubriste en mis movimientos que no podría besar en la garua, pero
reímos hasta la madrugada donde ya todo era un río que nos tapaba los huecos.
viernes, 6 de septiembre de 2013
de abajo hacia la lluvia
La lluvia en mi, es un viento sostenido y disonante.
Que amalgama mis verdades, las sirve en campos tibios, lentamente , hasta caer en los días.
Que amalgama mis verdades, las sirve en campos tibios, lentamente , hasta caer en los días.
jueves, 5 de septiembre de 2013
Carta: cuando morder era la fruta
Solía sentarme en un pasillo y respirar, jugaba a contar, buscando el mar.
Los suspiros me llevaron a vos, a lo que quedo en vos, cuando me fui sumergida en la oscuridad.
Entonces supe que no volveríamos a tocarnos los labios, que todo lo que sé del agua. me fue, inseparable. La voz, la encuentro en peldaños que caen como estrellas en el templo. Los susurros,
vos, la estampa, la parada, las flores brotan contra el cielo que nace de tu iris.
Sos mi pájaro querido, he visto todo alla arriba, si me vieras, si me conocieras. Llorarias y me acariciarías las manos, porque eh visto mucho, temblaríamos porque amo a todo. Pero vos, oriundo rusochileno incontenible, no sos un océano. Estas en el cosmos. sos un infinito en mi cuerpo, en el río
que fluye constante, lo que es niño eterno con tus manos, creando parte en mí, que soy arena continua, sal mustiada, brumosa. La fruta mordida.
miércoles, 4 de septiembre de 2013
Pájaro eterno
Tengo la ternura deposita en los pájaros.
En las melodías matutinas, las palabras.
Sería tan ajeno mirar un ojo, sentir un pigmento,
que solo puedo escribir, acariciando los labios esfinge.
En las melodías matutinas, las palabras.
Sería tan ajeno mirar un ojo, sentir un pigmento,
que solo puedo escribir, acariciando los labios esfinge.
el ser nunca puede no ser
En apariencia soy carne,
una infinita parte en la esfera celeste.
El destino limita a mis ojos.
¡dinámica es mi sangre!
Y la continua corriente, nos salva de este presente.
una infinita parte en la esfera celeste.
El destino limita a mis ojos.
¡dinámica es mi sangre!
Y la continua corriente, nos salva de este presente.
Sonrío al dormir.
Tocando la flor, sentí tu cuerpo, tu voz.
En un sueño, al que anhelo.
Sintiendo alegría, me vi abrazada en un cuarto pintado.
Estando triste, recordé un árbol, una plaza, lloviendo.
Y Sonreí como niña al besarte durmiendo.
En un sueño, al que anhelo.
Sintiendo alegría, me vi abrazada en un cuarto pintado.
Estando triste, recordé un árbol, una plaza, lloviendo.
Y Sonreí como niña al besarte durmiendo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)