domingo, 29 de septiembre de 2013

Una amiga del bar.

Habíamos hablado con solo conocernos, siempre te encontré sonriente y tibia.
Insoportable a veces, me cargabas de tus citas, ¿sólo tenías eso?, ¿citas?,¿alguna droga y muebles?.
Pero un poco te entendía, cuando comíamos y bebíamos las cosas se ponían de nuestro lado,
nunca te vas a acordar de lo que te dije, porque estas pendiente de las instalaciones, mirando bondis y ubicaciones. O pidiendo cigarrillos, me divertís, más cuando inventamos poemas al azar o ideamos a alguien. Caminamos bajo la lluvia y nos perdemos para beber luego debajo de un paraguas en un patio. Vos nunca me decís la verdad, y te entiendo, bajo la sombra de tu cuello sé lo que sos en verdad, algo nos amalgama. La sangre corrompida del asfalto nos une.

No hay comentarios:

Publicar un comentario