Mañana pensaré en el río infecto cubierto por la fluidez ciega de las manos.
Entornando hacia un hamaca depositó su cumulo.
Amo y me llueve, abajo la magia negra colmó la habitación; garua en tus ojos como un páramo en profundidad.
Cautivante el gemido de la madrugada; como el olor a mandarina, el sudor, el sexo y el cítrico dominaron el caudal de energía.
domingo, 24 de noviembre de 2013
Diurno como los labios
La lluvia: riega el desierto
que descendió contra la acuosidad irresistible
deseo que se corrompió en el a m a n e c e r
con un poco de apatía sonrojó y se absorbió con las nubes
vapor de un sexo sabor anís diurna borrachera.
que descendió contra la acuosidad irresistible
deseo que se corrompió en el a m a n e c e r
con un poco de apatía sonrojó y se absorbió con las nubes
vapor de un sexo sabor anís diurna borrachera.
Etiquetas:
En burzaco pasan cosas lindas
Interrogación extranjera
Sus ojos los ve: Piel
Lo miran : brillo
Cuál es su atractivo: álamos
Su fantasía oculta: lamer tierra
Cómo se ve usted: sobre
Se considera: murmuro
Su defecto: cantico
Aire como el veneno.
En luces de neón alguien le robo el corazón.
Nácar, océano libre sobre el pasto. lo pensó, bebiendo un brebaje oscuro.
De cara angulosa, la niña luna se acerco como bruma de sal.
Suspirando tomó la flor de entre sus piernas y la besó.
Manos de tijera acoplan lo lineal del plano.
Se fundieron en un aire tibio amoroso por el ventilador,
siempre soplándose las nucas.
colaboración: extranjera del sur.
Nácar, océano libre sobre el pasto. lo pensó, bebiendo un brebaje oscuro.
De cara angulosa, la niña luna se acerco como bruma de sal.
Suspirando tomó la flor de entre sus piernas y la besó.
Manos de tijera acoplan lo lineal del plano.
Se fundieron en un aire tibio amoroso por el ventilador,
siempre soplándose las nucas.
colaboración: extranjera del sur.
domingo, 17 de noviembre de 2013
jueves, 7 de noviembre de 2013
pin-pon
Con tu voz liviana,viví la niñez, con tu voz: entre mis labios, puros.
tomando mis cabellos y cantando esa canción para niños.
Toqué a ese sol que tenés puesto en el cuello.
Se expandió en el cielo nuestro cuerpo trascendente.
camino norte de nada
Ascendí sobre la nieve que recubría toda la escena.
me senté, y besé las manos acopladas con mis ojos ya idos, unidos.
En un centro las mariposas giraron atravesando mis parpados.
Y no respiré por unos minutos, o horas, no sé.
Me ahogué en las ventanas, en este horizonte verde que cae en la madrugada.
Descendí contra una melodía, que almidonaba lo frío de las caricias recorridas.
me senté, y besé las manos acopladas con mis ojos ya idos, unidos.
En un centro las mariposas giraron atravesando mis parpados.
Y no respiré por unos minutos, o horas, no sé.
Me ahogué en las ventanas, en este horizonte verde que cae en la madrugada.
Descendí contra una melodía, que almidonaba lo frío de las caricias recorridas.
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