Encontré un Modigliani, todo tu cuello era una pintura, bellísima.
Lienzo experto, rasguñado por mininos hambrientos. Y la charla,
la galantería absurda, conmueve a mis muecas.
Que exageran para infiltrarse en el cuatro, donde depositas con agrado de rayo, un lunar
- tenés dos, qué bueno-. Dormitas tan desprolijo cuando escuchamos las disonancias.
Un oleo corre por mi ombligo (contraes mi mano),
se expande contra tu halo, parecido al asfalto en pleno verano.Silueta de garua, rutina de filosofo.
Esa sonrisa escondida aplicada al bosque que te sale del pecho, que mide al cielo, armando lluvia y suavizando a los templos.
sábado, 25 de enero de 2014
jueves, 23 de enero de 2014
Los días
Mi voz se suelta con un tinte de nácar, baila y se posa en los parques. La piel caleidoscópica entornada entre los árboles da jirones y nada importa cuando hay nubes en los edificios. Cuando sonrió a los pájaros, todo se transforma en un violeta, una estrella y un manto azul. Sumergiéndome la cara contra las supernovas veo a los niños jugar a la rayuela, esperando el llamado de una madre para merendar. Amantes tirados en las plazas, creyendo en la eternidad de los ojos. Y yo desvanecida por el polen que larga el verano, que largan mis dientes perlados, los campos de flores que miran con ternura inexperta, alborotados por el calor sudan las palabras más lindas. Los días están acá para ser como los caramelos de limón, un menta cristal y en las penumbras, tal vez, un media hora.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)