Flor que cría pétalos, amamantando abejas,
un tiempo acomodado en líneas infinitas,
templos como la arena y ese río que ya no es.
Va y quiere, vuelve páramo, un hombre se mira frente al espejo,
pensando, en los hormigueros.
Prendió su propia fraccionamiento, ahí, con los espejos y eso de los pétalos.
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